Testimonios Viacrucis 2018

Después de mi experiencia en el Triduo Pascual en Villardeciervos en este año 2018, he tomar conciencia de los tres inigualables días que vivimos allí en compañía de nuestros hermanos y en la presencia de Dios.
Aún hoy, sigo llena de emoción y de una suave dulzura que me envuelve y saca lo mejor de mí. Sigo flotando cálidamente en el ambiente que habéis creado entre todos.
Se mezclaron en mí todo tipo de sentimientos, pero sobre todo el que más imperó fue el de sentirme en Paz, rodeada de Amor y hermanos en el Señor que me dieron todo el calor, calorcito que se mete en el alma y hasta en los huesos. Calor humano y divino que no se olvida.
Lo que grito en mi interior es: “¡ÉL ES LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA!” Y grito para vencer la incredulidad, la tristeza y el pecado y proclamar la Verdad.
Siento que Él me dice: “Estoy con vosotros”. Siento que los tiempos de la muerte y lo imposible ya han pasado. El tiempo de la muerte se acabó.
Todos los momentos vividos en el Triduo fueron cruciales para mí, pero tanto el Viacrucis como la Vigilia Pascual han dejado una huella indeleble en mi alma.
El Viacrucis ha sido una experiencia sorprendentemente eficaz para meditar la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo como nunca antes lo había vivido. Cada una de las estaciones con sus veraces y humanos testimonios me han proporcionado unas enseñanzas que me han servido para transformar mi vida y mi corazón.
¿Y qué decir de la Vigilia Pascual? Ha dejado en mí el aroma del Amor de Cristo, el aroma de Cristo Resucitado. La alegría inconmensurable que sentí allí rodeada de hermanos en la certeza, felicidad y Amor que me transmitían todos y cada uno de vosotros y en especial Vladimir, con su energía y radiante y contagiosa felicidad que sólo puedo expresar de esta manera:
“Todo resplandece. Todo habla de Dios. Explosión de Alegría, explosión de Amor, de Vida. Todo se ilumina y suscita en mí una fuerza y una ilusión de formar parte de esa realidad que es la Koinonía y de la satisfacción de creer firmemente que CRISTO HA RESUCITADO”.
Siento que se ha transformado mi corazón, que se ha transformado mi Vida  y que ÉL me llama a ser testigo suyo. Mi corazón se llena de paz. SOY TESTIGO DE SU RESURRECCIÓN.

 

 Eloísa Cotorruelo Sánchez (Cádiz)  07/04/2018

 

 

¡Cristo ha resucitado!
Hola a todos,
Mi experiencia en Villardeciervos celebrando en Triduo Pascual/2018  ha sido muy gratificante, he vuelto con una buena dosis de Paz, Alegría, Fuerza y Optimismo.
De los acontecimientos vividos destacaría casi todos, pero como hay que elegir algunos me pongo a ello.
Lo primero sin duda: La acogida de los hermanos de Villardeciervos. Gracias a todos, por vuestro cariño y recibimiento, realmente me hacéis sentir en familia. En todos los detalles se ve vuestro cariño  y el tiempo que habéis dedicado a la preparación del Triduo y a nuestra llegada. Hacéis que todo parezca muy natural y sin esfuerzo, pero se nota que detrás del resultado final hay muchas horas de dedicación.
También ha sido muy gratificante, el conocimiento de los hermanos de Mérida, Murcia y reencontrarnos con los de Madrid, a los que ya vamos conociendo de los distintos encuentros y cada vez nos vamos uniendo más.
El Viacrucis  y el testimonio de los hermanos realmente fue impresionante y me llevó necesariamente a la reflexión y a comprender las situaciones difíciles de los demás y compararlos con las que cada uno atravesamos.
La oración comunitaria que tuvimos el sábado por la mañana para mi fue muy especial, me hizo sentir mucha Paz y confianza en el Señor.
Y, como no, la celebración de la Pascua, toda una explosión de alegría, optimismo, confianza…fue realmente bonita, desde las Lecturas escenificadas, los cantos… Había asistido a otras celebraciones de la Pascua pero esta ha sido muy distinta y especial.
Gracias a los hermanos, consagrados y no consagrados por hacernos sentir como en casa, gracias por el espíritu de Alegría y Paz que nos trasmitiis.
 
Susana (Cádiz)  10/04/2018